La decisión de automatizar el proceso de soldadura se debe a diversas razones, ya sean técnicas, organizativas o económicas. Todo el mundo coincide en que se trata de la técnica ideal para obtener soldaduras limpias y uniformes.
Los sectores industriales de alta gama, como la industria aeroespacial, los trenes de alta velocidad, la energía nuclear o la biotecnología, se decantan por este método por razones obvias de precisión y fiabilidad. En otros ámbitos, como las industrias farmacéutica y química y el sector agroalimentario, es imprescindible contar con soldaduras muy lisas para evitar cualquier riesgo de contaminación o la posibilidad de corrosión en la zona de la soldadura.
N.º 1: Precisión óptima
Soldadura orbital automatizada consiste en girar continuamente 360 grados en un arco alrededor de una forma cilíndrica. La mayoría de los metales pueden soldarse automáticamente de esta manera: acero, titanio, cobre, aluminio y cualquiera de sus aleaciones. Se trata del mejor método técnico para obtener soldaduras limpias, con una precisión uniforme, especialmente en diámetros pequeños y espesores finos. Permite controlar el empuje del proceso mediante la programación de los parámetros de soldadura. Para garantizar un trabajo sin irregularidades, tanto en el interior como en el exterior de los tubos, es recomendable optar por la automatización para conseguir soldaduras uniformes.
#2 La calidad, un objetivo fundamental
En comparación con la soldadura manual, la calidad de un proceso de soldadura orbital automática es mucho mayor. Una vez que los ajustes han definido un programa de soldadura adecuado para un contexto concreto, la fase de soldadura puede repetirse muchas veces sin que se produzcan diferencias ni errores en la soldadura que, en un proceso manual, podrían atribuirse al equipo o a la mano del operario. Por lo tanto, la automatización permite un margen de error de soldadura muy reducido y garantiza una calidad constante y fiable, especialmente apreciada en instalaciones delicadas.
N.º 3: La repetibilidad, una propiedad esencial
La automatización de la soldadura orbital asistida por ordenador ofrece una repetibilidad sin errores. El operario selecciona el programa adecuado, sigue las instrucciones y, en su caso, realiza un diagnóstico de lo que no funciona. Una vez desarrollado el programa, este se guarda en el generador y queda garantizada la repetibilidad del proceso de soldadura. Optar por esta inversión supone, a largo plazo, apostar por la automatización para obtener soldaduras uniformes con equipos de soldadura orbital.
N.º 4: Ahorros a gran escala
Los soldadores con experiencia son escasos en el mercado laboral, por lo que la soldadura automatizada constituye una alternativa atractiva que permite reducir considerablemente los costes de mano de obra. Un operario, formado para programar y manejar equipos de soldadura orbital, está capacitado para supervisar todas las operaciones. La soldadura orbital automatizada asistida por ordenador aumenta considerablemente la productividad, lo que supone una ventaja económica nada desdeñable. El operario realiza un mayor número de soldaduras que un soldador manual. La automatización de los equipos de soldadura permite realizar numerosas soldaduras limpias de forma simultánea y elimina la necesidad de todas las pesadas operaciones secundarias, como el esmerilado o la limpieza.
Optar por la automatización para conseguir una soldadura limpia y sin imperfecciones permite alcanzar un alto nivel de calidad. Por lo tanto, la soldadura orbital garantiza un trabajo de alta calidad.


