¿Cómo elegir el método de soldadura adecuado?

Desde la soldadura manual hasta los procesos de soldadura automatizados y la soldadura orbital: los avances tecnológicos han revolucionado el mundo de la soldadura.

Existen diversos procesos de soldadura que se adaptan al tipo de material utilizado y al lugar donde se realiza la soldadura.

Soldadura automatizada para garantizar la calidad

Hay diversos factores que pueden influir en la calidad de las soldaduras manuales, como la altura del arco de soldadura, la velocidad de soldadura, la intensidad y la frecuencia de los pulsos en la corriente de soldadura, el material de base, el material de soldadura y la conductividad térmica, por citar solo algunos. En el contexto de la soldadura manual, solo se puede obtener una calidad óptima si el soldador cuenta con los conocimientos necesarios para elegir la combinación adecuada de ajustes, y las soldaduras manuales que logran alcanzar con éxito los estándares de calidad óptimos son poco frecuentes.
La seguridad también es fundamental en las actividades de soldadura manual, debido a las dificultades específicas que plantean los lugares de trabajo, como la soldadura vertical descendente, la soldadura en techos, y en espacios confinados, que en ocasiones pueden dar lugar a errores y fallos de funcionamiento que acaben provocando graves consecuencias, como fugas o roturas.

En las plantas que fabrican artículos mediante producción en serie en cadenas de montaje, la soldadura y el montaje se realizan mediante máquinas automatizadas. El proceso está controlado por ordenador y funciona de forma autónoma, siguiendo un programa predefinido que garantiza una soldadura uniforme y consistente en cada punto, especialmente cuando los puntos de soldadura se repiten en varias zonas del producto. Los procesos de soldadura automatizados son de gran precisión y pueden adaptarse automáticamente con solo ajustar los parámetros eléctricos o térmicos. Son capaces de tener en cuenta las variaciones en la soldadura o las diferentes holguras en los artículos que se van a ensamblar. No obstante, sigue siendo necesaria la presencia humana para gestionar el proceso en su conjunto y garantizar que todas las operaciones se lleven a cabo correctamente.

Automatización y soldadura orbital (un proceso de soldadura que consiste en un arco constante de 360 grados alrededor de una pieza tubular) también permite soldar en lugares de difícil acceso para un soldador, así como realizar operaciones de soldadura en entornos muy restringidos u hostiles, manteniendo al mismo tiempo los mismos resultados uniformes y una protección perfecta frente a las condiciones ambientales. La soldadura orbital se recomienda para soldar tubos y conductos.

La solución semiautomática para trabajos de soldadura de menor envergadura

Entre la soldadura totalmente manual y la automatización completa, la soldadura asistida mecánicamente transfiere todo el trabajo físico a la máquina, pero deja la responsabilidad de supervisar el proceso en manos del soldador, quien mantiene el control total de la situación. Todos los aspectos del procedimiento de soldadura los lleva a cabo la máquina tras haber sido programada al inicio del proceso. En la práctica, diversas restricciones suelen obligar al soldador a realizar cambios y reajustes mientras el proceso está en marcha.

Soldadura orbital automatizada tiene como objetivo aumentar la productividad y, al mismo tiempo, alcanzar unos estándares de calidad elevados y constantes gracias a la reducción de defectos. Además, permite maximizar la rentabilidad gracias a la disminución del número de piezas defectuosas, así como a una reducción significativa de las tareas de control y supervisión (y de los costes asociados). Por lo tanto, la automatización es la solución ideal para productos que requieren varias soldaduras pequeñas en diferentes direcciones o que deben soldarse en ángulos difíciles.

La experiencia y los conocimientos del soldador: un valor añadido para las soldaduras más complejas

El soldador es un operario cuya función consiste en controlar la máquina y supervisar su funcionamiento. En la fabricación de algunos productos más complejos y con un alto valor añadido, como las naves espaciales y los artículos destinados a los sectores aeronáutico, de la energía nuclear o petroquímico, la soldadura la realizan robots programados por soldadores experimentados. Cuando los productos se fabrican en pequeñas cantidades o se trata de artículos a medida, se prefiere la soldadura semiautomática con apoyo manual durante el montaje in situ.

En el caso de los equipos de soldadura mecánicos o semiautomáticos, los soldadores necesitan una mayor protección debido a la mayor exposición al riesgo. Ante el aumento de la automatización, los soldadores deben aprender a adaptarse, pero también disfrutarán de entornos de trabajo más seguros gracias al uso de máquinas de soldadura orbital. No obstante, su presencia sigue siendo fundamental para garantizar resultados perfectos, y el uso de las máquinas no serviría de nada si los soldadores no fueran capaces de aplicar sus conocimientos, manejar las máquinas de forma profesional y supervisar las líneas de producción industrial.

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